viernes, 16 de abril de 2010

Gabriel

¿Cómo te das cuenta cuando alguien se vuelve una obsesión? ¿Qué pasa cuando dejas de pensar en el pasado y ahora tratas de que las cosas que no pasaron, pasen? Mis historias nunca han tenido fin y si lo han tenido no lo he visto. Mi vida es tan confusa y aburrida, que muchas veces uso mi imaginación para que los pequeños detalles se vuelvan grandes.


Esto me recuerda a una foto, no sé si aún exista sólo sé que era de un chico vestido de amarillo alrededor catorce o quince años, esa no fue la primera vez que lo vi.


Yo venía de la primaria y al cruzar la esquina para llegar a casa vi a dos muchachos uno no sé quién era, pero el otro caminaba de una manera graciosa, tenía unos ojos muy bonitos y una sonrisa coqueta pero cálida.


Tiempo después me dijeron que se llamaba Gabriel, que se juntaba mucho con mi primo y que iba en secundaria, que además era un chico muy aplicado. Me encantaba esperar en la puerta de la casa para verlo pasar, o me iba a uno de los cuartos que daban a la calle, abría las cortinas para seguirlo con la mirada ya que nunca me atreví a hablarle.


Paso mucho tiempo hasta que mi primo me lo presento, no imagino mi cara de idiota al saludarlo y al no pronunciar palabra alguna frente a él, me temblaban las piernas, de repente empezaba a tartamudear y a reírme cuando no había razón para hacerlo. Pero no sé qué extraña razón hizo que nos dejáramos de hablar.


Gabo me seguía gustando muchísimo, por azares del destino conocí a una de sus primas y nos llevamos muy bien ella sabía perfectamente que su primo me encantaba pero que nunca tendría el valor de decírselo a la cara.


Pasaron diez años, diez larguísimos años en el que los dos hicimos y deshicimos de nuestra vida todo lo que quisimos; un día me encontré a su prima fue de esos encuentros en los que te da gusto ver a esa persona y no paras de hablar para ponerse al corriente de todo lo que habíamos hecho hasta ese momento.


Así que le deje un mensaje en el hi5 y agregué a Gabo… un día me puse a platicar con él por el mensajero, y logré entablar una conversación a través de una pantalla que me dio valor para decirle muchas cosas sin tartamudear ni para que notará mi cara de idiota al estar “charlando frente a él”.


Nuestras pláticas eran divertidas, cada vez que lo veía en la calle me daban nervios pero lo saludaba, un día hasta le llegue a decir que se veía muy guapo cuando estaba sobrio, y ya no tartamudeo cuando platicamos frente a frente.


Después de eso y de varias fiestas me cayó un balde de agua fría y me di cuenta de toda la realidad: Me gustaba -o me gusta, no sé- la idea que tengo de él, que no es el chico perfecto que siempre pensé, que ha pasado mucho tiempo y a que a pesar de ser guapo ha caído del pedestal en el que lo tenía, pero hay algo dentro de mí que me dice que lo quiere conocer y saber como es en realidad. Aunque no sé si sea parte de esa obsesión.

7 comentarios:

Unknown dijo...

Me gusta mucho el: Mis historias nunca han tenido fin y si lo han tenido no lo he visto. Mi vida es tan confusa y aburrida, que muchas veces uso mi imaginación para que los pequeños detalles se vuelvan grandes.
Creo que eso resume la vida de un importante número de personas.Se expanden los detalles hasta hacer de una anécdota insignificante. Una historia compleja. Espero ver esta entrada en la próxima edición dela revista.

El Contador Ilustrado dijo...

A mi me encanta el amor de vista, pero siempre prefiero mantenerlo asi, tengo una musa que me revuleve el estomago al verla pero nunca he queri hablarle para no abandonar esa sensacion

Frida U dijo...

Estoy en sintonia con el conta, yo tengo una obsesión igual, que se mantiene intacta y se alimenta de fantasías, es mejor así, porque si se hiciera realidad perdería eso, ser una obsesión que le da ese extra que tanto necesito en mi vida....

la chida de la historia dijo...

A mí me pasa al contrario... la cosas deben ser reales para que pueda sentirlas... Nunca he creído en los amores platónicos y mucho menos en aquello que se queda en idea... Prefiero los tropiezos y la realidad de frente... me gusta mucho más un sueño hecho realidad que una fantasía difusa.

Y, aquí entre nos, una pantalla fue el medio para que hoy sea feliz al lado del amor de mi vida... sin falsas pretensiones, sin ideas vagas y con toda la feliz realidad que nos es posible.

Saludos.

Unknown dijo...

Petit: Gracias!
Conta y Frida: Si, creo que es mejor mantener esa ilusión ya que a veces volverla puede ser peor de lo que pensamos o de plano que las cosas no pasen como queremos.
Chida: He aprendido a disfrutar tanto las fantasías difusas como los sueños hechos realidad, ambos son importantes para el ser humano.

Saludos!

Luisz dijo...

Estamos hechos de tantas cosas, sueños, tiempo, deseos y realidades. Son complementos de una vida plena, íntegra.

Aaaah y hi5 es taaaaan 2006 ...

Unknown dijo...

Así es Luisz... el hi5 lo deje de usar hace como un año, un poco tarde, lo sé.